Semillas de Sésamo

Ricas en calcio, vitamina E y ácidos grasos esenciales.

Las semillas de sésamo pueden ser utilizados como condimento con los cereales, en ensaladas, en la confección de panadería y pastelaria y en la elaboración de mantequilla de sésamo. Tienen una gran riqueza de grasas insaturadas (cerca de 50%), lo que las vuelve particularmente benéficas para la prevención de las enfermedades cardiovasculares y disminución del colesterol. Existen dos tipos principales de semillas de sésamo; las blancas y las negras. Las primeras son utilizadas en la medicina china tradicional para lubrificar el corazón, el hígado, los riñones, el páncreas y los pulmones, y ayudan también a tratar la detención de vientre. Las segundas tienen propiedades semejantes, pero un poco más débiles. Su riqueza en vitamina E (que es una vitamina liposoluble y sensible al calor), también las vuelve de gran interés nutricional.

Una cucharada sopera de semillas de sésamo suministra cerca de 15% de las necesidades diarias de calcio, volviendo estas semillas una fuente de potencial importancia para los vegetarianos. Son también ricas en proteínas, hierro, niacina, magnesio y ácido fólico. Una dosis de 50 gramos de semillas de sésamo tiene la cantidad diaria de ácido fólico necesaria a la alimentación de la mujer.

Tradicionalmente son utilizadas en el mediano oriente para hacer una crema con una textura semejante a la mantequilla de cacahuete. La crema se llama tahini o tahina, y es constituida esencialmente por semillas de sésamo tostadas y posteriormente molidas. Añadida al garbanzo se transforma en un puré llamado hummus.

Valor nutricional de 100 gramos: 598 calorías, 20 g de proteínas, 7 g de grasas saturadas, 21 g de grasas monoinsaturadas, 24 g de grasas poli-nsaturadas, 7,9 g de fibra, y
670 mg de calcio.

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